martes, 23 de septiembre de 2008

Puta, zorra, cerda, fulana, guarra, perra...



Englobaré todos los vocablos del título, para simplificar, en la palabra "puta", y mostraré mi punto de vista respecto a ella.



Esta palabra, tan antigua como misógina, nació para designar a la mujer que vende su cuerpo a cambio de dinero pero, como sabemos, posteriormente ha ido adoptando otra serie de significados por extensión.



Uno de ellos y el más evidente se refiere a "mujer ligera de cascos" o "con vida sexual ajetreada". Este término, lejos de expresar algo bueno (como debería ser una vida sexual plena), es evidentemente peyorativo. Esto remite a algo que ya he explicado anteriormente, la idea de la mujer que debe contener sus muros como prototipo, frente a la que "se deja hacer" por el varón como ejemplo a no seguir. Sin tener en cuenta en absoluto, claro, a aquella que busca y encuentra disfrute en las relaciones sexuales con el sexo masculino (que no cree que ella esté siendo humillada ni nada por el estilo) , porque esto implicaría un cambio en las estructuras de la relación.



De ahí el término pasó a designar a cualquier mujer que desagrade al hablante. Seguro que todos hemos escuchado a alguien decir que una profesora "es una puta" porque le suspendió, o algún caso similar.



Prescindiendo un poco de este último "significado", lo que quiero decir es que la palabra puta es machista de por sí, puesto que no existe un concepto equitativo para los hombres. No hay un "puto", bien es cierto que puede usarse esa palabra, pero no lleva detrás todo lo que lleva en su forma femenina. Desde luego, no siglos de prostitución y maltrato y humillación y disposición (sexual o no) de la mujer a la voluntad del hombre. Y la palabra "zorro" sólo hace referencia al animal y, por mucho que digamos "puto" o "perro", el concepto NUNCA será el mismo



Además, parece gracioso siempre hablar de prostitutas. Parece algo divertido, yo he escuchado a mucha gente reírse con el tema. Incluso se les llama "mujeres de vida alegre". ¿¿Alegre??
Ahora no es raro que los chicos de nuestra edad se vayan de "putas" para celebrar algo. Pero claro, a las chicas no nos lo cuentan.

No quiero más que señalar que este horrible mercado (especialmente, claro está, el ilegal, que ya es insultante que siga existiendo...) no existiría si no hubiese varones que lo consumiesen: que pagasen por que una mujer sin más oportunidades en la vida se acueste con ellos, probablemente sin disfrutar en absoluto.

Con respecto a las prostitutas de lujo, no me parecen mal si tenemos en cuenta que son ellas quienes eligen a sus clientes, que lo hacen porque quieren y no porque no tengan otro modo de conseguir dinero o las hayan traído engañadas de otros países, y que ganan una millonada por una hora de sexo. Lo único que condeno es la desigualdad de este mercado, una vez más. Son las mujeres las que nos vendemos y los hombres los que compran. ¿Qué pasa con el sexo en el mundo?



Es por esto que hace años que dejé de utilizar esta palabra. Me parece un término machista.



Sin más, invito a la reflexión sobre el tema. Un saludo y gracias por leerme.



Ali.

5 comentarios:

Shekinah dijo...

Esto es el sexismo en el lenguaje. En cierto modo me parece un tema menor o secundario dentro de las cosas que deberían cambiar en nuestro mundo. Desde luego no soy de las que piensan que las extremidades inferiores de una mujer deberían ser llamadas piernas mientras que las del hombre serían piernos. Ni que haya que apostillar automáticamente un "todos y todas/alumnos y alumnas/niños y niñas/compañeros y compañeras".

Mientras las cosas siguen como están menos aún va a cambiar el lenguaje, que constituye un esquema de nuestra realidad. Digamos que primero deberíamos dejar de demonizar determinados comportamientos femeninos, después el propio lenguaje sin que nadie tuviera que intervenir, acabaría reflejando un cambio tan profundo y positivo. Primero tiene que cambiar el mundo, el lenguaje va después.

Y por cierto, me ha gustado mucho la página de AHIGE. Es verdad que habrá hombres que piensen"¿Defender a las mujeres? ¿Yo qué gano con eso?", y esos deberían ir a la sección "Los hombres ganamos con la igualdad". Se suele hablar mucho de los problemas de las mujeres, pero lo que les sucede a los hombres por culpa de los papeles y conductas que se ven obligados a adoptar para ser "normales" y para ser aceptados en la sociedad, no es mejor que lo que sufre cualquier mujer. Ambos sexos sufrimos una negación de nuestra verdadera naturaleza. Por eso todos estamos locos. Y por eso no me gusta hablar de machismo ni definirme como feminista. Prefiero hablar de sexismo, porque además de hacer sufrir a las personas por pertenecer a un determinado sexo, este sistema nos separa a los hombres y a las mujeres y nos hace desconfiar los unos de los otros. Dos fuerzas que deberían estar en armonía, que incluso están hechas para amarse por naturaleza (con esto no quiero decir que los homosexuales no lo estén), están separadas de esta forma. No es normal, es tristísimo.

Paty_Zamora dijo...

Hola, me gustó mucho tu blog, los temas son los mismos acá en Chile y allá en España, las mismas discriminaciones y las mismas reivindicaciones por parte de quienes queremos hacer un cuestionamiento fuerte a la cultura machista y patriarcal imperante.

Y si pues, respecto del comentario que dejaste en el blog de la colectiva mujeres públicas. Acá la cosa es peor de lo que imaginas, en abril prohibieron la pastilla del día después que nisiquiera es el RU sino que simple levonorgestrel 0.75 , pinches hormonas. Ninguna sorpresa sabiendo que el Tribunal Constitucional y la clase política están cooptados por el Opus dei,así también el ministerio de educación que aún no incluye educacion en sexualidad en el programa de las escuelas públicas, realmente una verguenza esta democracia confesional.

Saludos desde Chile!!!

Soñadora dijo...

Parece mentira hoy en día, joder. Ya no sólo que en algunos países no lo permiten, sino que a estas alturas lo PROHIBAN. También es increíble obedecer en un país entero a los ideales de una institución tan arcaica como el Opus Dei que se basa en la NADA, en el milagro de la creación y el señor que vive en el cielo y lo ve todo. Parece mentira...
Por otro lado, en cuanto al comentario de Ceci, estoy de acuerdo en lo de no encasillarse con lo de feminista. Este movimiento sociopolítico nació en el siglo XIX como mecanismo de defensa, por así decirlo, o como la resistencia de una minoría, pero ahora alguna gente se considera feminista buscando la supremacía femenina. Yo lo que quiero es igualdad. Respecto a la etiqueta de machismo, sí la acepto en correspondencia con lo que yo condeno, pero como bien dices, la palabra sexismo es mucho más adecuada y concisa. Por otro lado, sí es cierto que antes que el lenguaje ha de cambiar la gente, pero yo, que creo que ya he cambiado o lo estoy haciendo, prefiero no hacer referencia a ciertos conceptos como el de la puta (referido a chica fácil o provocativa). Qué menos que usar el lenguaje acorde con mi pensamiento.
Sólo expliqué eso porque a mucha gente no le parece una palabra machista ni un concepto machista, o sexista. A mí sí.
Gracias por leerme :D un saludo

Lothh dijo...

Me gustaría que te pasaras por este blog... la tía está un poco ida, pero igual cambia tu opinión de la prostitución. Realmente hay gente que lo hace porque quiere....http://blogs.putalocura.com/bianca/
No digo que esta tía sea el ejemplo a seguir... pero parece que se lo pasa genial

ugly doll dijo...

Me encantó tu blog y tu manera de escribir... aquí en México existen dos avenidas muy famosas por las prostitutas que se ponen de noche (y aveces de día) el punto es que para algunos machos mexicanos son un motivo de atracción, incluso he escuchado que mencionan "vamos a ver putas", me pone muy triste que esas mujeres siempre sean señaladas.